lunes, 19 de enero de 2009

Decalogo del buen amo

DECÁLOGO DE UN BUEN AMO
DAME, SOBRE TODO TU CARIÑO: lo necesito más que cualquier otra cosa, los perros somos unos sentimentales terribles...
PROPORCIONAME BUENA ALIMENTACION, basta un plato abundante una vez al día, cuando soy perro adulto, me gustan las frutas y verduras (aunque no lo creas) y, por supuesto,
nunca debe faltarme el AGUA
PERMITEME HACER EJERCICIO: necesito correr porque, como tú sabes desciendo del lobo, por eso tenme en un amplio patio o llévame a donde pueda jugar sin peligro.
ARREGLAME un lugar abrigado para dormir, me gusta tener mi casa donde pueda refugiarme cuando llueve o hace frío.
NO ME DEJES nunca en la calle, no quiero morir en la perrera municipal, ni bajo las ruedas de un coche, ni sobre la mesa de experimentació n de un laboratorio, cierra tu propiedad con una buena reja y no dejes abiertas las puertas (acuérdate que hay también ladrones).
CUIDA MI SALUD, llévame al veterinario cuando me notes dolorido, resfriado o triste, vacúname contra la rabia y contra el moquillo, cepíllame en vez de bañarme ó, si me bañas, sécame bien, pues la humedad me hace mal.
NO ME TENGAS ATADO, si tienes que hacerlo, suéltame con frecuencia, si no puedes soltarme, colócame una cadena corredera sobre un alambre grueso y largo, tendido entre dos arboles o postes. Y que no sea para siempre por favor!
ENSEÑAME a obedecerte y ayudarte, me gusta aprender y demostrarte mi inteligencia, pero hazlo con paciencia y cariño, jamás me golpees o me grites.
TRATAME CON JUSTICIA, no desquites en mí tu mal genio ni me hagas pagar culpas ajenas, trata de comprenderme, aunque a veces te cueste, no olvides que TU eres el ser racional...
10º NO ME ABANDONES jamás, sé tan leal conmigo como yo lo soy contigo, si algún motivo insuperable te obliga a separarte de mí, prefiero que me hagas dormir para siempre, sin que yo lo sepa antes de dejarme en manos de extraños o echarme a la calle
Los ANIMALES ENTREGAN todo su CARIÑO Y AMOR porque es su naturaleza,algo que los algunos hombres jamás podrán hacer ...
Gracias Gaston por acercarnos el decálogo!